
Ayer me dí cuenta que faltan solo 4 semanas para terminar mi segundo año en la universidad. Un año más que se va, un nuevo año que viene lleno de nuevas esperanzas, ilusiones, planes y metas. Entre estos pensamientos cargados de muchas emociones (nervios por aprobar los cursos, ansias de tiempo para descansar, nostalgia por dejar de ver a los amigos), se me vino a la cabeza el recuerdo de mis vacaciones pasadas, las de este verano 2009, quizás mis mejores vacaciones hasta ahora, puesto que aparte de que fueron recontraaaaaa merecidas xD, marcaban el final de mi primer año en una nueva etapa de mi vida... la vida universitaria.
Debo decir que, sin duda, ésta es una de las mejores épocas de mi vida, porque siento que al fin me estoy dedicando a algo de lo que verdaderamente disfruto hacer, y que es solo el comienzo de lo que haré por el resto de mi vida. Una etapa en la que viviré miles de cosas, miles de nuevas experiencias, donde conocí y seguiré conociendo gente que marcará mi vida... gente buena que aportará cosas valiosas y con los que entablaré una amistad que durará por siempre...gente no tan buena que preferiré olvidar, pero que también aportará algo que me ayudará a crecer como persona.
En fin, ya me desvié del tema xD... el motivo de este post era contarles sobre mis vacaciones de este verano... especialmente de lo más emocionante que me pasó, que fue viajar por primera vez con mis 3 mejores amigos de la U (Ali, Brian y Daney) a Máncora. Un viaje inolvidable donde nos unimos como nunca y donde descubrimos que nuestra amistad es verdadera y que sin duda durará hasta el infinito y más alla x)...
La pasamos muy bien, con un montón de anécdotas que recordar... como por ejemplo, el primer día llegamos a las 3 am solo Ali y yo, y habíamos hecho una reserva en un hotel frente a la playa, el hotel "Sol y Mar"... por afuera todo muy bonito, piscina, una vista increíble, pero las habitaciones parecían de comisaría jaja, ni siquiera había cama, solo era un colchón sobre el cemento. Al amanecer nos fuimos en busca de otro hotel menos precario =)
Ese mismo día llegó Daney a las 9 am, y ahi empezó nuestra aventura... nos fuimos a Punta Sal gratis y estuvimos en un club, del cual no recuerdo el nombre pero era muy bonito. Así nos pasamos todo el día en la playa, luego en la piscina. La noche la pasamos en la azotea del nuevo hotel brindando por nuestra amistad y jugando cartas xD...luego fuimos a comer hamburguesas y pudimos conocer un poco de la vida nocturna de Máncora.
En el segundo día, llegó Brian como a las 8 am. Fue a la habitación del hotel y estaba descalzo O_o... pensamos que era porque íbamos a la playa, pero luego nos dijo que así pensaba pasar todo el día =S... nos horrorizamos y le dijimos que no estábamos dispuestas a andar con él en esas fachas =S, así que obligado por nosotras tuvo que comprarse un par de sandalias en la feria del pueblo xD
Ese día estuvo lleno de fotos, comida (porque la comida en Máncora es buenaza), paseos y risas. Vimos el atardecer juntos en la playa, y fue una de las cosas más hermosas que he visto. Comimos chicharrón con patacones y tomamos agua de coco. Pero luego, tuvimos que huir de la playa porque los zancudos prácticamente nos comían vivos... yo fui la más afectada porque me hicieron ronchas por todos lados.
Esa noche nos quedamos a dormir en la casa de la tía de Brian, pero no dormimos muchos x). Salimos a dar un vuelta, y compramos un vinito para brindar. No tomamos mucho pero sí nos la pasamos conversando hasta las 4 am, confesamos muchas cosas, discutimos otras, pero al final siempre hubo esa compresión de verdaderos amigos. Luego fuimos a comer agüadito de 1 sol cincuenta y nos fuimos a acostar sin imaginarnos que tendrías un despertar tan exaltado =S
A las 7 am nos despertaron a gritos porque había un incendio a unas casas, era una bodega donde se decía habían 32 balones de gas... uno a uno iban explotando y se veían las llamaradas de fuego que salía de la casa. Nosotros no la pensamos dos veces, agarramos nuestras cosas como pudimos y salimos corriendo en pijamas sin importarnos nada xD... me acuerdo que yo quería agarrar el primer bus que pasara de regreso a Chiclayo. Luego de que lograron controlar el fuego, ya un poco más calmados pudimos reírnos de nuestro pánico, y también sonrojarnos por el hecho de estar en plena calle con unos pijamas tan descubiertos jaja.
Ese fue nuestro último día en Máncora, almorzamos por última vez en la playa, compramos regalos para nuestras familias y nos tomamos las últimas fotos. Daney se iba a Sullana, Brian se quedaba unos días más en Máncora y, Ali y yo nos regresábamos juntas a Chiclayo. A pesar de que nos separábamos, los 3 sabíamos que estábamos más unidos que nunca y que lo que vivímos ahí se quedaría por siempre en nuestras memorias.

La foto de despedida.
"Los ángeles de Brian": un atarceder más que lindo.
Tomando agüita de coco. Brian de fotógrafo.